Las vacaciones se van acabando y además de ver lo bien que lo hemos pasado, toca valorar cómo han afectado a nuestra piel, que suele sufrir un poquito con el exceso de sol, el cloro de las piscinas, la sal… Veamos cómo podemos reparar estos daños y ayudar a recuperar una piel bella.

El sol es muy beneficioso sobre todo para la síntesis de vitamina D y por su efecto antidepresivo. Pero un exceso de radiación solar produce un envejecimiento prematuro, dando a la piel un aspecto curtido, y aún mas grave, puede provocar cáncer cutáneo.

El cloro de las piscinas puede ser irritante, reseca y deshidrata la piel, ya que el cloro deshace el manto hidrolipídico natural que nuestra piel crea como barrera protectora frente a las agresiones. Lo mismo ocurre con la sal del mar.

Por tanto, algunos consejos para después de las vacaciones serían:

1. Revisar manchas, lunares y pecas. El exceso de sol favorece la aparición de manchas y empeora las que ya había. Y por desgracia el exceso de radiación ultravioleta, sumado al número de veces que nos quemamos a lo largo de la vida, también es responsable de la aparición de cáncer en la piel. Debemos vigilar cualquier cambio de color, bordes irregulares, aumento de tamaño, asimetrías o crecimiento rápido en nuestros lunares y manchas, y ante la mas mínima duda, acudir a nuestro médico.

2. Después de las vacaciones, es recomendable añadir a la rutina de belleza algún producto despigmentante. Estos cosméticos ayudan que las manchas se aclaren y se reduzcan, además de regular la producción de melanina para que no aparezcan más.

3. Tratamientos de hidratación con ácido hialurónico (Skinboosters)

El ácido hialurónico es una sustancia natural, presente en distintas partes del cuerpo, que fija el agua, es decir, retiene la humedad de la piel. Por ello,  mejora la hidratación, reduce las arrugas y las líneas de expresión, y estimula la producción de colágeno. Los tratamientos con Skinbooster son indispensables para recuperar la hidratación y el buen estado de la piel.

4. Exfoliación para renovar la piel

La exfoliación elimina las impurezas y los restos de células muertas, ya que las células cutáneas se renuevan cada 28 días. Pero, además, exfoliar estimula la circulación para ayudar en la renovación celular. Es un paso imprescindible para recuperar la salud cutánea después de los daños del verano, tanto en el cuerpo como en el rostro.

Una exfoliación con punta de diamante (microdermoabrasión) combinada con un  concentrado de ácido ascórbico (vitamina C9)  te ayudará a recuperar tu piel mucho más rápido.    

5. Y por último, ¡sigue usando la protección solar todos los días! El sol sale a diario, no sólo en vacaciones. Y los efectos de la radiación solar son acumulativos. Además la radiación solar atraviesa las nubes, por lo que se deben usar aunque esté nublado. Lo ideal es aplicarse el protector solar al menos media hora antes de exponernos al sol.

Si quieres que valore tu piel un médico especialista y te recomiende qué tratamiento específico es el ideal para entrar en el otoño, no dudes en ponerte en contacto con Clínica Vitaluz.