SIGO A DIETA Y YA NO PIERDO

Uno de cada dos españoles activos padece sobrepeso y el 70% de ellos alguna vez en su vida se ha puesto a dieta para bajar los kilos que le sobran; más de la mitad ha fracasado en el intento por no haberse puesto en manos expertas o no haber seguido las indicaciones o pautas marcadas.

» Sigo a dieta y no adelgazo más «. «¿ Por qué si como tan poco no pierdo los kilos que me faltan ?», » Empecé muy bien y ahora me he estancado «. Estas y otras son muchas de las cosas que nos cuentan nuestros pacientes en consulta cuando vienen a vernos.

Te damos una guía rápida y básica que puedes seguir para evitar que esto te ocurra:

  • Suprimir ciertos alimentos de la dieta: Esta es una de las primeras cosas que hacemos cuando comenzamos una dieta sin control ni seguimiento médico, que nos avoca al fracaso más rotundo. Las restricciones sólo traen consigo frustración y un casi seguro abandono del plan.
  • Hacer dietas demasiado restrictivas: No son sostenibles en el tiempo por su dureza y porque al final terminamos picando entre horas al tener hambre y para compensar ésto, nos saltamos la comida siguiente…un completo desatino que va a hacer que abandonemos.
  • basculaPesar las cantidades de lo que vamos a comer: Igual que con el punto anterior, no podemos vivir pendientes de la báscula cada vez que vayamos a comer; las dietas basadas en el control del peso de los alimentos son, por lo general, estandarizadas y éste es uno de los errores que cometemos al no ponernos en manos de expertos.
  • Bebidas alcohólicas: en multitud de ocasiones no tenemos en cuenta las calorías que aportan las bebidas alcohólicas y debemos sumarlas a las del resto de alimentos.
  • Saltarse las comidas: esta práctica tan extendida por la falsa creencia de que comiendo menos se adelgaza, es un grave error, ya que de esta forma se impide mantener los niveles constantes de glucosa en sangre y las oscilaciones propician la obesidad.
  • La ensalada el plato estrella: La lechuga es un alimento sanísimo que nos aporta fibra y agua y muy pocas calorías, pero siempre debemos consumirlo como acompañamiento y no como plato principal.
  • Cocinar sólo productos a la plancha o hervidos: los dos primeros platos a la plancha o hervidos los soportamos bien, pero más de aquí…la voluntad flaquea y fácilmente fracasamos. Pero tampoco tenemos porqué cocinarlo todo frito o rebozado, existen otras alternativas que aportan pocas calorías al plato como el papillote, estofados con poco aceite, asados…
  • Sustituir el pan por colines: muchos son los estudios que avalan que comer pan no está relacionado, a largo plazo, con la ganancia de peso y esto choca frontalmente con la falsa idea de que el pan engorda. Es por esto que muchas personas sustituyen el pan por colines o por pan tostado y a igualdad de peso, los picos o el pan tostado tienen mayor cantidad de harina que el pan normal, que tiene más agua.
  • Beber poca agua: estar bien hidratado es una de las cosas más importantes de la dieta, para que nuestro organismo pueda depurarse y eliminar todos los productos que sean de deshecho. Además de todo esto, la ingesta de agua, ayuda a mantener la sensación de saciedad.
  • Creer que la dieta es una solución temporal: otro error; lo que debemos es entender que debemos cambiar ciertos hábitos de alimentación de manera permanente, adoptar nuevas bases nutricionales.

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